Volvo y su compromiso firme hacia la sostenibilidad

Volvo y su compromiso firme hacia la sostenibilidad

La relación de Volvo con el concepto de innovación y de seguridad en sus vehículos es algo que va en el ADN de la compañía. A lo largo de los años, el fabricante sueco ha demostrado el potencial que tiene en su equipo de ingenieros para reducir al máximo los accidentes y hacer un tráfico seguro en las carreteras. Pero Volvo también tiene una larga tradición en el camino hacia la sostenibilidad, con un impulso importante con la última Estrategia de la compañía.

Los compromisos de Volvo hacia el mundo más sostenible se remontan a 1945, cuando se decidió empezar a utilizar piezas de repuesto refabricadas. Pero también en 1972, con la primera declaración medioambiental en la primera conferencia medioambiental de la ONU en Estocolmo; con la presentación en 1976 del sensor Lambda, que redujo hasta un 90% las emisiones perjudiciales en emisiones de escape; con la salida en 1991 del primer coche del mundo sin utilizar cloroflourocarbonos (CFC), que causaban el agujero de la capa de ozono; con los requisitos medioambientales que el fabricante comenzó a pedir a sus proveedores en 1996; con la utilización en 2008 de energía hidroeléctrica en las plantas de Volvo en Europa; con la salida en del primer híbrido enchufable diésel del mundo; y con la presentación en 2019 del primer SUV totalmente eléctrico. Como veis, compromisos que no son de ahora, sino que se remontan a los años 40, aunque hoy es más fuerte que nunca.

Además, de ello, Volvo es signatario del Pacto Mundial de las Naciones Unidas (ONU); socio del Programa Climate Savers (Salvadores del clima) del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, World Wide Fund for Nature); y partidario de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el desarrollo sostenible. También firmó recientemente en Glasgow el Acuerdo sobre Emisión Cero de Vehículos

Nueva estrategia de sostenibilidad

El fabricante se ha comprometido a reducir un 40% la huella de carbono de sus coches durante su vida útil hasta 2025. Además, entre sus objetivos está la reducción para ese mismo año de un 25% de las emisiones de CO2 relacionadas con la cadena de suministro global, de las generadas por las operaciones generales de la empresa, incluidas las de fabricación y logística. También pretenden que, al menos, el 25% de los plásticos utilizados en todos los Volvo nuevos sean de material reciclado.La marca sueca puede presumir de ser una de las firmas premium que más se ha comprometido con la movilidad sostenible de la mano de los coches híbridos enchufables, todavía en el mercado. Así, el Volvo XC40 Recharge es el primer coche eléctrico de producción en serie de Volvo que llega a los concesionarios españoles. Ahora bien, no será el único. El plan que está siguiendo la compañía sueca incluye el lanzamiento otros modelos de coches eléctricos. Esto es solo el principio.